Desde hace unos días venimos asistiendo a una encarnizada y cruenta retaíla de manifestaciones en pro y contra de la figura pública del diputado a las Cortes Generales, Joan Tardà, a la sazón portavoz de esta formación del arco parlamentario español.

La ya famosa y contundente frase que ha elevado a Tarda, aun más, a los altares de los que ya vienen a constituir los enemigos públicos de nuestra santa nación para algunos sectores políticos, sociales y mediáticos populares fue la ya célebre “Muerte al Borbón” pronunciada en un miting de su formación.

Tardà, que además de esta, a mi juicio desmesurada y fuera de lugar frase, ha adquirido notoriedad por acusar a uno de los máximos órganos judiciales de nuestro pais (Tribunal Constitucional) de corrupto, ha intentado exculparse de la frase de marras con argumentos que ni él mismo se cree.

Por sus pobres argumentos han desfilado desde la guerra del francés a referencias históricas que evidencian que su salida de tono no puede ser tolerada sin más.

Considero que, y es curioso que por una sola vez esté de acuerdo con Fray Bono, disculpad con el Presidente del Congreso, José -Maravillas- Bono, quien en un rápido y ágil alarde de responsabilidad instuticiona convino al Diputado Tardà a retractarse de sus duras palabras. No en vano, y pese a las connotaciones hitórico-histriónicas que quiera darle toda la cúpula de ERC, han sido dirigidas al Jefe del Estado en tono despectivo y despreciativo.

Señalar que como ya viene siendo habitual en casos parecidos es destacable la tranquilidad y sosiego de la Casa Real para con sucesos como estos, en los que no es común respuesta ni irrupción, dejando en el Gobierno la respuesta oportuna.

De hechos como estos, fuera del conllevado discurso de quien se pueda sentir republicano o no, delata el papel de determinados políticos del entorno político de Esquerra Republicana para quien la política parece más un juego que una labor de responsabilidad y representación democrática.

Aunque la disculpa de Tardà en este sentido pueda servir para cerrar este capítulo que jamás debió ser abierto, aquellos que curiosamente son capaces de ir de la mano en el Senado, usan como diana y arma arrojadiza hechos como el señalado para atacar de forma ruin al Gobierno.

Señores y señoras de ERC por favor, por el bien de Catalunya, recuerden que representan a una parte de la sociedad catalana que dudo esté muy pletórica de satisfacción con esta clase de intervenciones. Hagan ustedes pais de verdad y eviten situaciones parecidas.
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