Que en un pais como España tengamos que ver como nuestras gentes puedan salir a la calle a manifestare es un buen síntoma de libertd y tolerancia. Que la Santa Iglesia Católica, saque a sus adoctrinados a las calles ya no es algo tan común. Pero que además bajo el pretexto de defender la familia tradicional tal y como Dios la concibió según nos cuentan, salgan la mayor parte de obispos de nuestra santa madre iglesia, ya es para ver y reir.

Y es que algo parece que está haciendo bien el Gobierno cuando encabrita a tanto cura, obispo y católico recalcitrante.

Ellos, los que tras 40 años incontestables de poer ejercido en el fals nombre de Dios, ahoran no asumen que la izquierda pueda gobernar, usan en vano como siempre han hecho, el nombre de Dios para defender sus causas.

Esas causas que hacen suyas como católicas y cristinas pero que están muy lejos de ser cristianas en esencia. Aseguran luchar por la familia, la de verdad claro, formada por un macho-hombre-dominante y una mujer-sumisa-esposa-madre. No solo rechazan, sino que desprecian y aborrecen cualquier otra manifestación de concepto de familia.

No reconoce la Iglesia Católica que esa fórmula de expresión que ellos utilizan ahora para expresar de la forma más sucia sus exhabruptos contra el gobierno democráticamente elegido por todos los españoles, ellos fueron protagonistas de su represión con su silencio y abnegado

seguimiento del franquismo recalcitrante.

Mucha historia y menos fanatismo necesitan algunos de los miles concentrados en Madrid la mañana de 28 de Diciembre.

Esa memoria que sirve para recordar los grandes episodios que la Iglesia Católica nos ha dado en pro de la família y de los niños, arduos defensores sobre el papel, pero escandalosos protagonistas de muchos abusos infantiles en diferentes paises del mundo con la callada del ilustre santo padre desde el Vaticano.

Desde estas líneas provecho para manifestar mi más sincero desprecio hacia la Iglesia Católica y su política de extrema derecha social y moral.

Espero poder ver algún día como nuestro pais, aconfesional según nuestra cart magna, rompe definitivamente sus lazos con El Vaticano y dejamos de aportar dinero público a tan aborrecible institución.

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