“Antes volaran los cerdos que ver a un lehendakari socialista”. Así se las gastó un alto dirigente del nacionalismo vasco para expresar que el PSE y su líder Patxi Lopez nada tenían que hacer en estas elecciones.
Y, a la vista del recuento, todo parece indicar que los cerdos ya pueden volar. Se rompe una vez más la hegemonía de aquellos que se escudan en la bandera, la patria, la lengua, el escudo y la tradición, para gobernar para ellos mismos.
Tras un Montilla, Molt Honorable President de la Generalitat de Catalunya, ahora tenemos la oportunidad de ver a un López en la Lehendakaritza de Vitoria.
Y es que con la aritmética en la mano pocos escenarios realistas se avecinan claros. Veamos:
1. Frente nacionalista (en minoría): PNV+EA+ARALAR+EB – lo mejor de cada casa en un patatal sin mayoría donde lo importante es hablar euskera y no colgar la bandera española, a ser posible quemada esta mejor. Ibarretxe de nuevo lehendakari pero con ínfima minoría y sin poder realizar inventos.
2. Gobierno del PNV y PSE: desde luego podría aportar estabilidad pero a qué precio ?. Ni por asomo repetiría Ibarretxe, aunque quien sería lehendakari ? Solo si Patxi Lopez es apoyado por el PNV está fórmula sería minimamente aceptable.
3. PSE y PP con Patxi López lehendakari. A priori, la mejor de las fórmulas para garantizar la tranquilidad democrática y erradicar de las instituciones a los radicales violentos que a sus anchas han campado con el beneplácito peneuvista.
Puede que un pacto a la alemana erice el vello a más de uno, especialmente socialistas de pro o populares aguirristas, pero es la alternativa al progreso y al avance económico en Euskadi.
Los pactos entre grandes partidos, no siempre deben ser vistos como algo negativo que atente contra los fundamentos ideológicos del partido, lejos de ello, en ocasiones constituye la alternativa la superación de momentos de crisis graves o conflictos sin salida.
Este es uno de esos momentos para Euskadi.

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