Gracias al proyecto internacional All Together los hombres podemos conocer los beneficios de la corresponsabilidad (entre mujeres y hombres) en todos los ámbitos de nuestras vidas. A través de un sencillo decálogo europeo, repasaremos como cualquier hombre, puede cambiar su actitud personal y encaminarla hacia la plena corresponsabilidad, con lo que ganamos todos y todas;

  1. Mayor tiempo para compartir con la pareja. Repartir el tiempo libre en común, de manera que ambos disfruten tanto como sea posible, de una mayor calidad de la vida en pareja.
  2. Aumento del bienestar personal y social. El incremento de nuestro tiempo de ocio a la dedicación al hogar y al cuidado familiar, hace posible un mayor tiempo de nuestra pareja para elegir a qué dedica su legítimo tiempo libre.
  3. Mejora la complicidad con la pareja. Favorece una mayor comprensión de nuestra pareja así como unas relaciones más satisfactorias. Puede incrementar la vida emocional de cualquier hombre.
  4. Disfrutar y conocer mucho mejor a nuestros hijos e hijas. Permite al padre, demasiado a menudo ausente de uno de los periodos más importantes de la vida, compartir la crianza, crecimiento y cuidado de los hijos en común.
  5. Aprender nuevas competencias y habilidades. Al igual que las mujeres que se organizan y han aprendido a compaginar sus vidas (laboral, familiar y personal), los hombres tenemos la oportunidad de aprender habilidades y cosas útiles propias del entorno familiar del hogar.
  6. Compartir el sustento familiar y del hogar. Es mucho más llevadero un hogar con dos ingresos que uno que únicamente disponga de ingresos del hombre. Asimismo, al compartir las responsabilidades económicas se disminuye la carga y la responsabilidad de ser la única fuente de ingresos.
  7. Ser independiente conociendo uno mismo la forma de compaginar el cuidado de niños y niñas con la realización de las tareas del hogar. Las tareas del hogar no esperan a ser realizadas por las mujeres, es nuestro deber compaginarlas para el mutuo beneficio de la pareja y la familia.
  8. Aprender al propio cuidado, aprendemos a cuida a nuestra familia. La adquisición de buenos hábitos en el seno de la pareja y la familia permite una mayor calidad de vida.
  9. Asumir las responsabilidades en el hogar. Si como hombres creemos en la justicia y la igualdad tenemos la oportunidad de ponerlo en práctica en nuestro hogar.
  10. Colabora en la construcción de una sociedad más justa. Tomar conciencia, ser ejemplo de conductas igualitarias, ejercer como modelo a otros hombres, chicos y niños de nuestro entorno,  para sentar las bases de una ciudadanía responsable.

En todo hombre existe la posibilidad de hacer realidad el cambio que permita a cada uno de ellos (algunos nos concienciamos hace un tiempo, y ya lo hicimos) romper con la tradicional visión, ampliamente extendida, de los estereotipos y roles de mujeres y hombres. Hombre, en tus manos está aplicarte en tu vida familiar, laboral, social y personal, aplicando siempre principios igualitarios.

Solo liberándonos de la jaula de la virilidad haremos posible la igualdad real entre mujeres y hombres. Octavio Salazar.

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